Blue Wave Bar, en Marina Port Vell, es una pieza de diseño junto al agua: un interior de estética marina —reflejos, azules y geometrías— pensado casi como una instalación contemporánea donde la luz cambia y la cámara siempre encuentra un encuadre. En la terraza, los sofás rojos frente a los yates convierten el atardecer del Port Vell en un ritual barcelonés de calma sofisticada; conviene confirmar disponibilidad si hay eventos privados.