En Praga, lo artesanal no es una moda: es una forma de inteligencia cotidiana, heredera de la precisión bohemia y del gusto por el detalle que ha definido a la ciudad desde sus gremios medievales hasta su diseño contemporáneo. En esta selección reunimos talleres, creadores y sabores donde la materia prima —madera, vidrio, cuero o pan— se convierte en un gesto cultural: discreto, exacto y profundamente praguense.