En Praga, el estilo no es un gesto superficial, sino una forma de leer la ciudad: desde la sobriedad modernista de la Primera República hasta la precisión contemporánea del diseño checo. Esta selección reúne direcciones donde la artesanía, la estética y la inteligencia cultural conviven con naturalidad—ideales para viajeros que aprecian lo bien hecho, sin ostentación, y con esa discreta ironía praguense que siempre deja huella.